Seduce y conquista a tu cliente ideal

¿Recuerdas la última vez que te enamoraste? ¿Qué hiciste para atraer la mirada de esa persona tan especial? Al igual que cuando estás en plan conquista, para cautivar el corazón de tu cliente primero debes acercarte y conocerlo para luego demostrar que tienes un valor que aportar.

Pero… ¿Cómo podemos lograrlo? 

Para eso, déjame contarte la ruta de 5 pasos claves que te permitirán conocer, seducir y conquistar a tu cliente ideal, y que aprendí tras la enriquecedora charla en la que me tomé Un té con Wendy Arenas.

Wendy es comunicadora social, estratega de contenidos y copywriter.

Cómo decía antes, este proceso no es muy diferente de una conquista amorosa. De hecho, la acción de “comprar” está directamente relacionada a las emociones, por lo que tu interés principal debe ser llevar a cabo todas las acciones necesarias para llamar la atención de tu cliente ideal,  hacer que consuma tu producto y no solo ame tu marca por toda la eternidad, sino que además se convierta en tu embajador, recomendándola a diestra y siniestra. 

A continuación te presento 5 pasos que debes seguir para convertirte en una máquina de seducción y que los corazones de tus clientes se derritan de amor por ti.

¿QUIÉN ES TU CLIENTE IDEAL? ¡CONÓCELO MEJOR QUE SU MEJOR AMIGO!

En resumidas cuentas, tu cliente ideal es esa persona que compraría tus productos y servicios sin peros, sin cambios, sin devoluciones y que además, está tan conectado con tu propuesta de valor que es capaz de recomendarte a otros.

Al tener esto en cuenta,  será más fácil que empieces a imaginar y construir el perfil detallado de esa persona real, de carne y hueso, a quién le interesaría tu negocio, pues tiene una serie de características específicas que son compatibles  con él.

¿Quién es? ¿Cuántos años tiene? ¿De dónde es? ¿Qué le gusta? 

¿Cuáles son sus sueños? ¿Qué necesita? ¿Cuáles son sus puntos de dolor? 

¿En qué trabaja? ¿Cómo se comporta en internet? ¿En qué momento de su vida está?

Conociendo profundamente a tu cliente ideal, podrás crear un mensaje con argumentos efectivos que conecte y venda en cada uno de tus canales de comunicación y dejarás de diseñar estrategias que poco o nada tienen que ver con las necesidades de ese cliente.

Hacer este trabajo previo de investigación será el tiempo mejor invertido en tu negocio. 

¡Nada mejor para conquistar, que conocer bien a quién le hablas!

¿CUÁL ES SU PROBLEMA? 

Por lo general, una persona compra un producto o servicio porque lo necesita o porque le permite solucionar un problema determinado.  Tu trabajo como marca es detectar cuál es ESE problema que tu cliente necesita resolver y además, conocer la intensidad en la que ese punto de dolor lo afecta. 

Preocúpate por el cliente y después por los productos.

¿Por qué? Bueno, porque cada uno de tus competidores puede ofrecer lo mismo que tú y tu negocio. Solo cuando consigues ponerte en la piel de tu cliente ideal, lograrás desarrollar estrategias de venta más empáticas y efectivas, que puedan realmente conectar con él. 

Empieza por revisar cómo se comporta tu cliente en los principales canales de comunicación que tiene tu marca. ¿Cuáles son sus comentarios y preguntas más frecuentes? ¿Qué sugerencia tiene? ¿Cuál es la fuente de sus reclamos? ¿Qué considera antes de comprar? ¿Cuál es su disposición de pago? 

Esta parte del proceso le pertenece a tu cliente ideal ¡Pregúntale directamente!  

¿QUÉ SOLUCIÓN NECESITA?

En este punto, ya sabes quién es tu cliente ideal y conoces a detalle su problema o su punto de dolor, así que ha llegado el momento de preguntarte: ¿Cuál es la solución que necesita? ¿Por qué una persona compraría tu producto o servicio? ¿De qué forma puede tu marca crear alegrías y aliviar frustraciones en esa persona? 

Y aquí será importante que te detengas a pensar minuciosamente pues, aunque encontrarás personas con el mismo problema, la solución que necesitan no siempre será la misma.

Por ello, la observación y la escucha activa serán tus grandes aliadas. Observa el mercado y analiza su comportamiento, así encontrarás en qué te pareces a la competencia y en qué te diferencias; además, escuchar activamente a tu cliente te guiará para descubrir las oportunidades que tienes y hacia dónde debes dirigir tus esfuerzos para crear una oferta relevante, creíble y diferente.

Recuerda que tus clientes tienen a mano una infinidad de posibles proveedores, así que la idea no es que vendas un producto sino una PROPUESTA DE VALOR

¿CÓMO ATRAERLO?

Ahora ha llegado la fase del “coqueteo”, el momento de sacar tus dotes de seducción a flote para llamar sutilmente la atención de tu cliente ideal. Y aunque por supuesto que el objetivo final es que eventualmente compre alguno de tus servicios y productos, en este primer contacto no será lo más importante.

“Ayudar antes de vender”

Utiliza los distintos canales de comunicación para mostrar tu valor y acercarte primero como persona que como marca. Consiente a todo tu nicho de mercado sin importar en qué etapa de su problema se encuentre y logra que las personas lleguen a ti por aquello que estás compartiendo y con lo que ellos pueden conectar, aprender o divertirse. 

Porque si por el contrario, sólo te enfocas en vender, vender y vender, difícilmente conseguirás que tu público se sienta en confianza para finalmente probar lo que tienes para ofrecer.

¿CÓMO LO CONQUISTO PARA SIEMPRE?

La historia no termina cuando por fin el cliente ha comprado alguno de tus productos o servicios, más bien es allí donde la historia comienza. Concientiza que la relación con tu cliente es para siempre; tal y como sucede con las relaciones de pareja, tu relación con tus clientes debe construirse y nutrirse a diario.

“Haz de tu cliente, el embajador de tu marca”.

Hazlo sentir especial después de su compra y piensa de qué forma puedes crear beneficios exclusivos para tu comunidad, que te diferencien de las demás opciones que hay en el mercado. Llegó la hora de demostrarle a tu cliente que no ha podido tomar mejor decisión que trabajar contigo, de esta manera no sólo tendrás un cliente fidelizado sino también un embajador de tu marca. 

 

Ahora que leíste todas estas claves, estás listo para integrarlo en tu estrategia y empezar a practicar el arte de seducir y conquistar a tu cliente ideal. ¡Estoy segura que caerán derretidos por ti!

Me encantará leerte en los comentarios.

Con todo mi amor anaranjado, 

 

Este artículo fue redactado en colaboración con: Sammy Villacís, Coordinadora de atención al cliente.

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